sábado, 28 de junio de 2008

PEDIATRÍA GENÉRICA

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Empezamos por estudiar las incidencias patológicas en el recién nacido:

CEFALOHEMATOMAS (tumores de sangre en la cabeza del recién nacido.)

Se presentan frecuentemente a consecuencia de magullamientos, si el parto ha sido de duración; ordinariamente desaparecen por sí solos, al cabo de pocos días. Si la hinchazón o tumor es muy grande, se mezclan unas gotas de tintura de Árnica en una taza de agua y se aplican compresas sobre la cabeza del niño. Al mismo tiempo se recomienda administrar interiormente Árnica 7 CH, y si es necesario, después Rhus toxicodendron 7 CH.

LUNARES

Desaparecen a veces cuando el niño es tratado adecuadamente con medicamentos homeopáticos, durante el período de la dentición. Los medicamentos principales para estos lunares son: Sulphur, Calcárea carbónica y Silícea. La toma del más indicado se repetirá cada semana, hasta que el niño tenga todos los dientes.

HINCHAZÓN DE LOS PECHOS EN LOS RECIÉN NACIDOS

Es debido, generalmente, a una presión imprudente ejercida sobre los pezones. Éstos se hinchan y se ponen duros y doloridos. En tales casos de administra en seguida Árnica 5 CH. Si se presenta inflamación, Chamomilla 7 CH; más tarde, Belladonna 9 CH, o Bryonia 9 CH. Si a pesar de la medicación se forma un absceso, se dará Hepar Sulphur 5 CH, y al cabo de unos días, Silícea 9 CH; si queda endurecimiento, Arsenicum album 7 CH.

OFTALMIA DE LOS RECIÉN NACIDOS

Muchas veces a los recién nacidos se les irritan los ojos, especialmente en los primeros días. La irritación puede ser debida a un enfriamiento, al uso del gel de baño o a la acción de la luz, que le ha dado muy directamente en los ojos.

Una forma muy peligrosa de oftalmia es la purulenta, contraída durante el parto porque los ojos del niño estuvieron en contacto con la mucosidad gonocócica formada en la vagina de la madre. La inflamación de los ojos avanza rápidamente, los párpados se hinchan, se cierran y se produce una gran cantidad de pus. La afección se propaga y la potencia visual queda de momento aniquilada. Este mal hay que tomarlo muy en serio y obtener un exacto diagnóstico de alcance por parte del oftalmólogo.

La gran extensión de la blenorragia y la frecuente presentación de esta oftalmia en los recién nacidos, con el inminente peligro de la ceguera, ha dado lugar a la prescripción legal de que el médico o la matrona debe instilar en los ojos una gota de antibiótico.

Los ojos enfermos deben mantenerse en la mayor limpieza posible mediante frecuentes lavados con agua hervida tibia.

Los medicamentos que mejores resultados han dado en las irritaciones de los ojos de los recién nacidos, son:

ACONITUM (5 CH): al principio de todo estado de irritación, especialmente cuando ésta es debida a la acción de una luz demasiado viva. Todo el ojo se pone finalmente muy irritado y segrega gran cantidad de mucosidad.

BELLADONNA (7 CH): se da, por lo general, después de Aconitum, cuando el globo ocular está muy enrojecido o se presentan hemorragias en los párpados, cuando el niño no puede soportar la acción de la luz.

CHAMOMILLA (7-9 CH): hinchazón de los párpados; éstos sangran con facilidad o segregan una mucosidad amarillenta y por la mañana aparecen pegados.

MERCURIUS (9 CH): irritación de los ojos y de los párpados; pequeñas úlceras en los bordes de los párpados, que segregan mucosidad amarillenta.

PULSATILLA (7 CH): abundante supuración clara con fuerte irritación de todo el ojo y de la cara interna de los párpados.

ARGENTUM NITRICUM (9 CH): medicamento excelente cuando la supuración es amarillenta y espesa.

CALCAREA CARBONICA (9-15 CH): irritación en los ojos en los niños de constitución escrofulosa, que sudan mucho por la cabeza.

EUPHRASIA (5 CH, más de 5 CH no hace efecto): fuerte irritación de los ojos, con secreción abundante y temor a la luz.

RHUS TOXICODENDRON (9 CH): irritación de los ojos con hinchazón rojiza de los párpados.

ROMADIZO (catarro con obstrucción nasal)

El romadizo obstruye la respiración al mamar. En este caso frótese la nariz, exteriormente, con manteca de cacao, aceite de almendras, vaselina o lanolina; además introdúzcase un poco en las fosas nasales por medio de un bastoncillo (preferible, "Johnson".)

El tratamiento interno se basa en los siguientes medicamentos:

NUX VOMICA: procura casi siempre alivio inmediato al ser administrado antes de acostarse; cuando se produce efecto durante la noche, ensáyese Sambucus (5 CH; a partir de la 9 CH no actúa. No utilizar durante la mañana).

CHAMOMILLA (7 CH): romadizo con secreción abundante o acuosa.

DULCAMARA (7 CH): Obstrucción de la nariz con agravación cuando el niño se encuentra en una habitación fría.

ALLIUM CEPA (9 CH): el niño está peor en habitación caliente y mucho mejor al aire libre.

MERCURIUS SOLUBILIS: (9 CH): Romadizo con frecuentes estornudos y abundante secreción nasal.

ANTIMONIUM TARTARICUM (5-9 CH): El catarro con obstrucción de la nariz se acompaña de ruido en el pecho, que aumenta por la noche.

HIPO EN LOS NIÑOS DE PECHO

El hipo de los niños desaparece ordinariamente si son mantenidos calientes en el regazo de la madre, o dándoles a beber con frecuencia media cucharadita de agua fresca azucarada. (Hyosciamus 5 CH, como antiespasmódico; si existe hipo y expulsión de leche se da Aethusa 5CH.

AFTAS, MUGUET

Irritación de la membrana mucosa de la boca, en la cual aparecen manchas blancuzcas o grisáceas que prontamente pueden degenerar en úlceras que sangran con facilidad.

La enfermedad es causada por la falta de limpieza bucal o por los efectos de una alimentación excesiva o inadecuada; por este motivo los más afectados suelen ser los niños alimentados artificialmente, los débiles o los enfermizos, o los convalecientes de largas enfermedades. Por lo general, basta la limpieza para proporcionar alivio. Los lavados frecuentes con agua pura y fresca son muy beneficiosos, pero hay que procurar no rozar ni frotar la mucosa, al objeto de no agravar el mal y evitar su propagación a la garganta y vías respiratorias.

MERCURIUS SOLUBILIS (9 CH): debe darse en cuanto se manifiestan los primeros síntomas de la enfermedad, especialmente cuando va acompañada de mucha saliva y de tendencia a ulcerarse. Sulphur (15 CH) se da después de Mercurius cuando al cabo de algunos días no se nota mejoría evidente.

ARSENICUM ALBUM (7-9 CH): en los casos especialmente graves, cuando otros medicamentos no proporcionan alivio y la mucosa enferma toma un aspecto azulado o plomizo. Gran debilidad y diarrea acompañan a las aftas.

Para los lavados en las partes enfermas se recomienda la solución de ácido bórico (2 gramos en 200 ml de agua).

DOLOR DE GARGANTA

Generalmente se debe a un enfriamiento, especialmente en días de viento. En ciertas circunstancias puede ser debido también a trastornos digestivos. El niño se queja al tragar. Hay sequedad de garganta, como si tuviera una espina clavada en ella.

Cuando los niños se quejan de dolor de garganta, hay que pensar siempre en el peligro de la escarlatina o de la difteria, ya que ambas empiezan con este síntoma. Pero en los enfermos de escarlatina hay al mismo tiempo vómitos, y al día siguiente aparece la erupción escarlatinosa. En la difteria se ve a las 24 horas la característica membrana diftérica que reviste la garganta.

El tratamiento inicial del dolor de garganta consiste en la aplicación de compresas calientes alrededor del cuello, y la administración de los remedios adecuados.

BELLADONNA (7 CH): sequedad de la mucosa; dolor al tragar líquidos; irritación de la mucosa faríngea y de ambas amígdalas; hinchazón de las amígdalas.

MERCURIUS IODATUS RUBER (9 CH): lengua muy sucia que presenta en sus bordes la impresión de los dientes. Amígdalas irritadas y cubiertas de placas o úlceras que resultan muy dolorosas.

KALIUM MURIATICUM: (5 CH): dolor de garganta relacionado con trastornos digestivos.

ICTERICIA DE LOS RECIÉN NACIDOS

A raíz del nacimiento se presenta frecuentemente en los niños esa alteración de la piel, conocida con el nombre de ictericia. Depende casi siempre de un enfriamiento al nacer, o de la falta de expulsión del meconio que hay en los intestinos. Para curar la ictericia, generalmente basta con regularizar el funcionamiento intestinal. En los casos rebeldes se emplea el más indicado de los medicamentos anotados a continuación:

CHAMOMILLA (5-7 CH): remedio principal para la ictericia de los recién nacidos; deposiciones líquidas, deposiciones no digeridas que tienen el aspecto de huevos revueltos. A causa del trastorno intestinal el niño se halla intranquilo y grita sin cesar.

MERCURIUS SOLUBILIS (9 CH): cuando con Chamomilla no desaparecen pronto los síntomas, cuando las manos y los pies están fríos y la orina presenta color amarillo-oro o muy oscuro.

NUX VOMICA (7 CH): ictericia con estreñimiento pertinaz, y esfuerzos inútiles para defecar.

EXCORIACIONES:

Se presentan con preferencia en las partes del cuerpo en que hay más roce, o sea, principalmente, en las piernas, nalgas, brazos, cuello, etc.

Las causas son: insuficiente limpieza del cuerpo, mala alimentación o diarrea con deposiciones abundantes, casi siempre de olor ácido.

En el tratamiento hay que procurar, en primer lugar, combatir la causa, de lo contrario poco sirven las aplicaciones externas.

Cada vez que se mude al niño hay que lavar las zonas afectadas con agua fresca ( si el tiempo lo permite), agregando al agua algunas gotas de tintura de Caléndula. Algunos de los medicamentos que relaciono a continuación, pueden curar rápidamente estas excoriaciones si -insisto- el bebé tiene buena limpieza.

CHAMOMILLA (7 CH): es suficiente en la mayoría de los casos; pero, si a pesar de su acción, las excoriaciones se agravan, o si en los niños enfermizos y decaídos se presenta tendencia a las hemorragias, se dará Rhus toxicodendron (9 CH). Niños de aspecto amarillento, con excoriaciones y costras, especialmente detrás de las orejas, deben tomar Mercurius solubilis (7-9 CH). En los casos muy pertinaces, se ensayará con Sulphur (9-15 CH), sobre todo en las excoriaciones del ano y cuando además hay sarpullido.

Para las excoriaciones del ombligo, suele bastar Nux moschata (7 CH), y después Sulphur (15 CH), Silícea (15 CH) o Calcárea carbónica (15 CH) (en los casos crónicos).

RETENCIÓN DE ORINA

Cuando un niño lleva más tiempo del debido sin orinar, hay que buscar en seguida la causa. En la gran mayoría de los casos se dan unas tomas de Aconitum (5 CH), en primer lugar, y después Pulsatilla (9 CH). En caso de persistir la retención, hay que requerir la intervención del urólogo.

ESTREÑIMIENTO:

El estreñimiento en los niños se debe, por lo general, a defectos en el régimen de vida. Cuando lo sufran niños pequeños, no debe esperarse más de 24 horas, pasadas las cuales se aplicará un enema tibio de agua y leche; en caso de necesidad pueden aplicarse dos y tres al día. Acompañando un régimen adecuado y un buen tratamiento interno, se llega a regularizar el funcionamiento del intestino. Los mejores remedios para el estreñimiento de los niños son Nux Vómica (7 CH), Aesculus (5 CH), Bryonia (9 CH), y Alúmina (5 CH).

NUX VOMICA es el remedio principal, especialmente para los niños que han tenido una alimentación "irregular" y tienen un carácter irritable (15 CH, 2 veces); esfuerzos frecuentes para defecar sin resultado.

AESCULUS: las deposiciones consisten en masas oscuras y duras; mucosa intestinal muy seca.

BRYONIA: masas de excrementos muy secos, grandes y duros.

ALUMINA: estreñimiento persistentes; no se presenta el menor deseo de defecar. Cinco gránulos por la mañana y cinco gránulos por la noche.

En ciertas circunstancias, la madre también debe tomar estos remedios para que la medicina obre en el niño a través de la leche.

INSOMNIO:

El insomnio se debe, generalmente, a estados de plenitud del estómago, por alimentación excesiva o por golosinas que suelen darse a los niños. También el café, té, las especias, el vino y otros alimentos y bebidas excitantes que la madre toma durante el embarazo o ya cuando amamanta a un hijo, pueden causar el insomnio del niño. Es, muchas veces, un síntoma de excitación patológica de los nervios; en tal caso hay que evitar toda clase de excitaciones. Igualmente puede ser motivado por estar el niño acostado con la cabeza demasiado alta; los niños pequeños deben estar acostados en posición completamente horizontal.

Un baño templado calma los nervios, y -aplicado poco antes de acostar al niño- es un remedio recomendable para darle un buen sueño.

COFFEA (9 CH): remedio principal contra el insomnio de los niños, especialmente después de una excitación que le ha sido agradable.

ACONITUM (15 CH): insomnio con fiebre, miedo y gran intranquilidad.

BELLADONNA (7-9 CH): insomnio en el destete. Gran necesidad de sueño, pero éste no llega. Alucinaciones de los sentidos llenan de miedo al niño y ahuyentan el sueño. Calor en la cabeza.

CHAMOMILLA (9-15 CH): insomnio causado por flatulencia y dolor de vientre. Mala disposición de ánimo. Por la noche, el niño quiere que lo saquen de la cuna, lo tomen en brazos y lo paseen.

APIS MELLIFICA (9 CH, a los 4 ó 5 días pasamos a la 15 CH): sarpullidos, manchas rojas y blancas en la piel, que pican más o menos intensamente y que impiden el sueño.

CYPRIPEDIUM (5-9 CH): el niño se despierta por la noche, se pone animado de manera extraña y no tiene ganas de seguir durmiendo. Estos síntomas son, a veces, el indicador de una afección cerebral que puede evitarse si se da a tiempo Cypripedium.

LLANTO

Que un niño deje oír su voz de vez en cuando de modo enérgico, no es cosa que deba alarmar, pues no posee otra manera de expresar sus molestias, sus deseos o sus necesidades. Un niño llora cuando tiene hambre, cuando tiene sed, cuando está mojado, etc. Todo buen observador puede descubrir casi siempre la causa del llanto. Otras veces llora porque tiene apretada la venda umbilical y no puede moverse porque un nudo, un alfiler, etc, lo molesta. O tiene frío o tiene calor. También puede haber penetrado algo en el oído, la nariz o en el ojo; o tiene dolor en oído o le duele la boca, o no puede orinar. Hay que tener paciencia y buscar la causa del llanto. Ningún niño de menos de un año llora sin motivo bien justificado.

Si el llanto proviene de dolor de oído o dolor de cabeza y si los niños se ponen muy tiesos, levantan el vientre y echan la cabeza hacia atrás, esto indicada Pulsatilla, y si no basta, Chamomilla (7 CH). Si al mismo tiempo hay intranquilidad y calor, se dará Coffea (7-9 CH), y más tarde Aconitum (9 CH); cuando el llanto es persistente, se recomienda Belladonna (7-9 CH). Si además se presenta dolor de vientre y deposiciones de olor ácido, lo más indicado es Rheum (7 CH), especialmente cuando los niños lloran si queda al descubierto un brazo o una pierna. Si lloran al toser o al menor intento de toser, elíjase entre Aconitum (5 CH), Bryonia (5 CH), Belladonna (5 CH), Hepar Sulphur (7 CH).

Los niños a veces después de una enfermedad y en vías de restablecimiento, caen en un llanto que ofrece síntomas de verdaderos accesos de locura; en este caso está indicado Antimonium Tartaricum (Tartarus Emeticus) (9 CH).

FIEBRE

No se presenta sin motivo, siendo en todos los casos síntoma de trastornos más o menos pasajeros o de enfermedad. Así empiezan, por ejemplo, las enfermedades contagiosas como sarampión, escarlatina, difteria, etc. También la dentición, los trastornos digestivos y las afecciones de los órganos de la respiración suelen estar acompañados con fiebre.

Con la fiebre los niños suelen tener mucha sed. Par esta razón se les dará agua, a intervalos razonables. Necesariamente hay que darle una alimentación ligera y fácil de digerir, como té suave, puré de avena, fruta cocida, etc. La habitación ha de estar ventilada y sin corrientes de aire. Se le aplicarán paños de agua fresca hasta que empiece a sudar.

Obsérvese la breve descripción de los siguientes medicamentos:

ACONITUM (9 CH): remedio principal contra la fiebre debida a enfriamiento en tiempo de aire seco y frío. La piel está caliente y seca; el niño está nervioso, intranquilo, excitado y muy sediento.

BELLADONNA (9 CH): congestión en la cabeza. La cara está muy enrojecida y los sentidos se hallan sobreexcitados. El niño no puede abrir los ojos a la luz; el ruido le hace estremecerse. Las arterias del cuello se perciben claramente y la pulsación es fuerte.

FERRUM PHOSPHORICUM (9-15 CH): la fiebre indica una afección inicial de los órganos respiratorios, por ejemplo, una bronquitis o una pulmonía.

CALAMBRES O CONVULSIONES

Se denominan así los movimientos musculares no sujetos al influjo de la voluntad. Cuando son ligeros, se llaman "calambres", y cuando son más fuertes, "convulsiones". En el primer caso están afectados los nervios periféricos, y en el segundo caso, los centrales. La mayor importancia y gravedad se encuentra generalmente en este último, que se presenta en forma de ataque a veces muy fuerte.

En el caso de los calambres, se trata simplemente de molestias que desaparecen con ligeras frotaciones en la parte afectada.

Las causas de estos estados hay que buscarlas en una extrema sensibilidad del sistema nervioso. Por este motivo, los niños que con más frecuencia los sufren son los mal alimentados y los que padecen raquitismo, y las causas inmediatas más comunes que los provocan son, sin duda, los trastornos digestivos, por graves errores en la alimentación o por la existencia de lombrices. La leche de la madre puede alterarse de tal manera, a causa de una emoción, que da lugar a diarrea o convulsiones en el niño.

En los niños mal alimentados, la mayoría de las enfermedades febriles, como sarampión, varicela, pulmonía, etc, empiezan por un violento ataque de convulsiones.

Es muy de recomendar a la madre, por parte del terapeuta que, si estas convulsiones se presentaran, deberá coger al niño y sumergirle las piernas en agua caliente, hasta las rodilla y colocarle una compresa de agua fría en la cabeza. Este tratamiento, repetido varias veces, suele normalizar el estado de la criatura.

Si la causa de la convulsión es un empacho gástrico, se intentará provocar el vómito haciendo cosquillas en la garganta con un bastoncillo de algodón; si es debido a trastornos intestinales, se aplicará un enema o lavativa de agua tibia con unas gotas de aceite de oliva. Si no se tiene a mano el remedio homeopático similar, le dará a oler alcanfor o naftalina. En estos casos, los medicamentos más eficaces son, Belladonna, Chamomilla, o Cuprum; del que sea más apropiado, se darán tomas de 3 gránulos, chupados o disueltos en agua, con la frecuencia que requiera el caso (cada 10, 15, 20, 30 minutos. Se separarán las tomas en el momento de presentarse la mejoría.)

CHAMOMILLA (9 CH): temblores de brazo y piernas y movimiento continuo de la cabeza. Los ojos están medio abiertos; pérdida de conocimiento; una mejilla roja, la otra pálida. Los niños se quejan mucho y quieren beber continuamente.

BELLADONNA (9 CH): el niño se despierta de repente y mira en torno suyo como desorientado; las pupilas se hallan dilatadas y la cara muy roja a causa de la gran afluencia de sangre a la cabeza. Envaramiento parcial o total del cuerpo, sequedad y ardor en la frente y palmas de las manos. El contacto más suave produce un nuevo ataque.

CINA (9 CH): en los niños pequeños que tienen lombrices o que se orinan mucho en la cama. Convulsiones en el pecho con estiramiento o rigidez de todo el cuerpo; picazón en la nariz y en el ano.

MERCURIUS SOLUBILIS (9 CH): convulsiones causadas por lombrices, con vientre dilatado y duro; eructos con líquido del estómago; fiebre y gran debilidad después de los ataques.

RHEUM (7 CH): temblores en los muslos y en las ingles.

CUPRUM (9 CH): los temblores empiezan por los dedos de manos y pies; el color de la cara se torna pronto violáceo.

AETHUSA CYNAPIUM (5 CH): es un medicamento excelente para los niños de pecho que vomitan con frecuencia la leche a cuajarones y que son afectados por convulsiones.

SULPHUR (15 CH, o 30 CH si hay seguridad): convulsiones a causa de la supresión de las erupciones cutáneas (supresión brusca de una manifestaciónpsórica).

DENTICIÓN DE LOS NIÑOS

La dentición suele empezar a los seis meses, dando lugar a ciertos trastornos en el niño que no son tan frecuentes como algunos sostienen. Puede observarse, por ejemplo, que un niño, a pesar de toda clase de cuidados, padece diarrea que cesa cuando ha salido un nuevo diente.

Cuando van a brotar los dientes, la encía se inflama, duele y se torna muy blancuzca, especialmente en los bordes; la boca se pone caliente, el niño está intranquilo. En general, de noche, con calor en la cara, que se le pone roja y pálida, alternativamente; todo lo lleva a la boca y todo quiere morderlo; incluso al mamar muerde fuertemente el pezón. A veces no puede succionar por tener la encía hinchada y fuertemente dolorida.

Si el período dentario se retrasa y se hace laborioso, se dará durante el tiempo necesario, por la mañana y por la noche, Calcárea phosphorica 4 CH, cinco gránulos disueltos en agua; con esto se acelera la salida de los dientes.

Contra las molestias de la dentición se emplean principalmente:

ACONITUM (9 CH): fiebre con gran intranquilidad, insomnio, calor y sed. El niño, que se halla durmiendo, se contrae de repente, llora y se lleva la mano a la boca.

CHAMOMILLA (7 CH): los niños tienen al mismo tiempo la voz seca perruna; por la noche están intranquilos, se revuelcan; calor en la cara; enrojecimiento de la piel, ojos rojos, temor, respiración corta, rápida y ruidosa. Temblor de los miembros. Diarrea.

BELLADONNA (7 CH): cuando se acentúa la ronquera y hay además tos seca o ronca, cara y cabeza caliente y ojos enrojecidos.

COFFEA (9-15 CH): cuando hay excitabilidad e insomnio.

EMPACHO GÁSTRICO DE LOS NIÑOS

Un alto porcentaje -no muchos años atrás- de la defunción de los niños en el primer año de vida, se debía a trastornos digestivos ocasionados por la alimentación inadecuada. El mejor y único alimento natural de un niño recién nacido, es la leche de la madre. Con ella tiene el niño garantía, y si algún día enferma, saldrá de la enfermedad mucho más fácilmente que si hubiera sido alimentado artificialmente.

Contra las diarreas o vómitos a causa de una alimentación excesiva o impropia, se da Ipeca (7 CH), si ante estas manifestaciones el niño presenta la lengua limpia; si no hay pronta mejoría, Pulsatilla (9 CH). Si la lengua está manchada o sucia, en vez de Ipeca se le administra Antimonium crudum (7 CH). Si en la diarrea se observan alimentos no digeridos, se alivia más rápido con China (7 CH). En los vómitos acompañados de estreñimiento, se emplea Nux vómica (7 CH). En los casos rebeldes se da igualmente una dosis de Sulphur.